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Eugenia Calvo Metal (N.° 7), pp. 1-6, 2021. ISSN 2451-6643 

Facultad de Artes. Universidad Nacional de La Plata La Plata. Buenos Aires. Argentina

La intervención El inicio del movimiento sucedió desde la mañana del día 9 de febrero de 2019 hasta el anochecer. La estructura de hierro tomaba la fachada y la vereda de la que había sido la vivienda y el estudio del arquitecto Hilarión Hernández Larguía (que él mismo proyectó en 1929 y que desde hace varios años se encuentra cerrada, esperando su suerte en el destino inmobiliario), ubicada en la calle San Luis 448, Rosario, Argentina. Hilarión Hernández Larguía fue un gran animador cultural, docente, arquitecto y una figura clave en la formulación de la ciudad de Rosario como proyecto moderno. Su primer estudio, en sociedad con Juan Manuel Newton, proyectó alrededor de trescientas viviendas. Entre sus obras más reconocidas se encuentra el Museo Municipal de Bellas Artes J. B. Castagnino, que lo tuvo también como su primer director. En 1917 publicó un folleto con el que, posiblemente, fue su primer texto de divulgación: «La importancia de la orientación y de la ventilación en la vivienda». El abrimiento de esta casa, de sus puertas y ventanas. Un movimiento donde el aire pueda ser capaz de activarla liberando sus energías y provocando su reafirmación en la ciudad. Un pronunciamiento que la señala además como la residencia personal de Hilarión Hernández Larguía, es decir, como el espacio privado e íntimo donde se pensó, gestó e impulsó la proyección de otras casas, alegando que, paradójicamente, ahora está cerrada. En este sentido, la iniciativa se sostiene en la ambición de reunir un gran interior con un gran afuera, generando un diálogo para que, mientras dure el sol, esta casa y la ciudad vuelvan a respirar juntas.

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